¿Todavía no sabes que hacer con los vinos “picados”?
Segundas Oportunidades: El Arte de crear vinagre
En el mundo de la fermentación la oxidación es un nuevo comienzo. Lo que antes se descartaba como un error, hoy se entiende como una transformación valiosa. Utilizar bases alcohólicas preexistentes permite agilizar la producción de vinagre, siempre que se respete el equilibrio biológico: las bacterias acéticas hacen su magia solo cuando el alcohol se sitúa entre el 4% y el 7%.
Apostar por este proceso permite:
Elevar el perfil sensorial de los cócteles sin alcohol, dotándolos de una profundidad inesperada.
Honrar el producto original, rescatando botellas de vino o cerveza que, de otro modo, terminarían en el drenaje.
A continuación verás las recetas de tres ejemplos, si tienes dudas contáctame.